A las 1:30 de la tarde del sábado 24 de abril de 1965 fue organizada una revuelta militar en el "Campamento 16 de Agosto" inicíandose así la revuelta militar dominicana. La noticia de la sublevación fue hecha pública por el activista político José Francisco Peña Gómez quince minutos más tarde durante su elocución radial del programa Tribuna Democrática del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Ese día en la mañana, el general Marco Rivera Cuesta, jefe del Estado Mayor del Ejército Nacional, se había enterado de una conspiración de 6 jóvenes oficiales para derrocar al gobierno. Rivera Cuesta apresa a los conjurados sin tener en cuenta que habían otros militares involucrados. El capitán Peña Taveras, líder del movimiento de soldados del "Campamento 16 de Agosto", decidió actuar y liberar a sus compañeros. Junto a grupo de sargentos y tenientes tomaron prisionero al general Cuesta. Después llamó por teléfono a Peña Gómez con la noticia de la sublevación. Muchas personas se lanzaron a las calles de la capital dominicana a festejar.
Muchos militares y casi todos los sectores de la sociedad dominicana no apoyaban el gobierno dominicano que estaban compuesto por un triunvirato civil impuesto por un golpe de estado apenas dos años atrás. Muchos de los militares que participaron o apoyaron directa o indirectamente el golpe de estado para derrocar al presidente Juan Bosch en septiembre de 1963, no le importó en un principio el levantamiento del "Campamento 16 de Agosto" (ver la conclusión de este articulo para mas detalles).
La situación se agudizó cuando Rafael Corporal de los Santos, Tito Campuzano, Freddy Beras Goyco, Luis Armando Asunción, Mario Báez Asunción y el Lic. Nassim Hued, comandado por el Lic. Nemen Nader Rodríguez, capturaron conjuntamente con el teniente del Ejército Nacional Ramón García Germán, un sargento y un cabo al director Julio Félix Gimbernard y a los demás directivos, técnicos y locutores de Radio Santo Domingo. Estos ocuparon a las 2:00 de la tarde la emisora oficial del gobierno. La estación era en ese entonces la emisora radial con más cobertura del territorio nacional. Estos periodistas, civiles y militares rebeldes que ocuparon la radio emisora lanzaron un comunicado donde reclamaban la colocación de derrocado presidente Bosch otra vez como presidente y la restauración de la Constitución de 1963. Dos horas después, como a las 4:00 de la tarde, el "Campamento 27 de Febrero" se unía a los sublevados.
Un contingente de policía fue ordenado por el presidente del triunvirato, el doctor Donald Reíd Cabral, para arrestar a los ocupantes de la Radio Santo Domingo. Los policías fueron enfrentados a tiros por los civiles y militares rebeldes que ocupaban el lugar. A las 5:00 de la tarde un contingente del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA) apoyado de un tanque M3 Stuart (directamente del Palacio Nacional) hace acto de presencía en la emisora. Al mando de este contingente estaba el coronel José de Jesús Morillo López. Los rebeldes fueron apresados después de un corto enfrentamiento con las tropas del CEFA. Luego es apresado José Francisco Peña Gómez entre otros líderes del PRD. Todos ellos fueron llevados por el coronel Morillo al Palacio de la Policia Nacional. Ahí el general Herman Despradel, jefe de la Policía, pone en libertad a Peña Gómez, a dirigentes políticos y periodistas apresados con la esperanza de ganar puntos a su favor. Estos a ser puestos en libertad se dirigen al "Campamento 27 de Febrero" donde ya militares y algunos civiles se estaban organizados.

En las horas subsiguientes reinó una tremenda confusión. Nadie sabía que estaba pasando y los rumores circulaban por todo Santo Domingo a favor y en contra del gobierno. En la noche del 24 de abril, Reíd Cabral aparece en una transmisión simultánea televisiva y radial donde admitía que dos campamentos militares se habían sublevados y daba un ultimátum a que se rindieran para la 5 de la mañana del día siguiente. A las 11 de la noche, Donald Reíd hizo otro comunicado donde falsamente decía que las Fuerzas Armadas tenían rodeados a los dos campamentos sublevados y indicaba a los moradores cerca de estos campamentos a salir de sus hogares para evitar derramamiento de sangre entre los civiles. El gobierno estaba desesperado solamente tenía el apoyo del general Elías Wessin y Wessin, jefe del CEFA, pero tampoco era un apoyo incomdicional. El general Wessin aunque apoyaba indirectamente al gobierno, no estaba en disposición de enviar su tropas a favor del gobierno. El gobierno solo podía "controlar" en ese momento solo 500 soldados del CEFA que estaban en el Palacio Nacional que respondían solamente al general Wessin, mientras los rebeldes sumaban 1,300 militares sublevados.El resto de las Fuerzas Armadas se mantuvo al margen sin apoyar al gobierno.
Derrumbe de la relación entre los militares dominicanos
Al amanecer del 25 de abril, las tropas rebeldes decidieron asaltar el Estado Mayor del Ejército Nacional, al tiempo que otras unidades rebeldes ocupaban las principales intercepciones de avenidas y calles principales de Santo Domingo. A las 10 de la mañana, tropas rebeldes al mando de los coroneles Miguel Hernando Ramírez (líder militar de los rebeldes) y Francisco Alberto Caamaño Deñó penetraron juntos con otros militares rebeldes y ocuparon el Palacio Nacional. Al mismo tiempo los oficiales y ministro del gobierno dominicano abandonaban el edificio. Donald Reíd Cabral se asilo en una embajada después de salir del Palacio Nacional.
A las 2 de la tarde, el doctor Rafael Molina Ureña, en su condición de presidente del Senado en el gobierno de Juan Bosch, tomó posesión como Presidente Provisional esperando el regreso del ex presidente Juan Bosch que se encontraba asilado en San Juan, Puerto Rico desde 1963. Molina Ureña fue juramentado en el Palacio Nacional.
Los militares que no participaron en la revuelta (incluyendo el CEFA) no hicieron prácticamente nada para oponerse a la misma. Lo que cambio la división de los cuerpos militares dominicanos fue la insistencia de los militares rebeldes en reinstalar al presidente Bosch a pesar que algunos de los altos mandos militares y la oligarquía lo consideraba como un comunista. Los militares del alto mando de la Fuerza Aérea Dominicana y del poderoso CEFA estaban en desacuerdo con admitir a Bosch. Estos propusieron en cambio la formación de una junta militar que llamaría a elecciones en 6 meses. El coronel Hernando Ramírez aclaró que no aceptaría una nueva junta militar como exigían los generales de la Fuerza Aérea y el general Wessin. Pero estos últimos estaban decididos en su proposición y amenazaron a los rebeldes que si para la 5 de la tarde de ese día no aceptaban su propuesta atacarían el Palacio Nacional.
A las 5 de la tarde, aun con los dos coroneles del CEFA que hacían las negociaciones con los rebeldes dentro del Palacio Nacional, 2 aviones Vampire FB50 y 2 aviones Mustang F-51 volaron a baja altura sobre el Palacio Nacional, después dieron media vuelta y ametrallaron el edificio de la sede del gobierno dominicano. El nuevo gobierno provisional abandonó el edificio.
La indecisión y reintegración de Caamaño a los rebeldes
El día 25 de abril por la tardeel coronel Caamaño después de ver la respuesta de los militares del CEFA y al verse envuelto en el conflicto, se asila con su familia en la embajada de El Salvador. Al día siguiente sale de su breve asilo para reintegrase a los rebeldes por razones de remordimientos o porque su honor de militar estaba en juego o porque pensaba que su carrera militar estaba acabada por envolverse en un movimiento que estaba destinado al fracaso, cualquiera de las razones Caamaño resultó el líder de la revuelta por destino que juega la vida.
El coronel Caamaño era hijo del teniente general Fausto Caamaño, uno de los generales más sanguinario que era parte de la dictadura del generalísimo Rafael L. Trujillo. Caamaño era parte del sequito de la familia Trujillo, por esa razón fue el capitán mas joven de la Marina de Guerra. Sirvió como el decano militar del propio Trujillo en su viaje a Washington; agregado militar en Washington, amigo personal de Ramfis Trujillo y fue enviado por el régimen a tomar cursos de infantería de marina en los Estados Unidos en 1954. Estudio cuando joven en la Academia Militar Riverside en los Estados Unidos cosa que solo podían hacer los miembros de la familia Trujillo en esa época. Hablaba buen ingles y experto tirador. En 1960 durante la dictadura fue instructor de las tropas contra motines de la Policía Nacional, unidad de represión creada por el régimen de Trujillo.
Hasta el momento de haberse iniciado la revuelta militar el 24 de abril, la participación de Caamaño fue mínima, incluso Caamaño no había apoyado el gobierno de Bosch cuando este era presidente, todo lo contrario (Caamaño había apoyado indirectamente el golpe de estado contra Bosch por el general Wessin (por lo menos estaba de acuerdo ya que él era parte de la oligarquía militar). Este también había (en muchas ocasiones) participado como comandante de la unidad anti-motines "los Cascos Blancos" en operaciones de opresión a las agitaciones de civiles que buscaba justicia civil en contra de los atropellos de los gobiernos que siguieron a la dictadura de Trujillo. Participó como el comandante de la masacre de Palma Sola. La trayectoria de Caamaño es MUY cuestionable. Este no era luchador de los principios democráticos y no estaba siempre al lado del pueblo.

La razón que Caamaño estaba del lado de los rebeldes era porque tenía resentimiento a Donald Reíd (ver la conclusión de este articulo). No era cierto que este tenía remordimiento de conciencia por la corrupción del gobierno del triunvirato. Creemos que Caamaño se unió a los rebeldes nuevamente porque su honor de militar estaba envuelto. El negociador americano en el conflicto John Bartlow Martin había clasificado a Caamaño como un oportunista que había apostado al mando con menos posibilidad de triunfar.
El Inicio de la Batalla del Puente Duarte
Temprano en la mañana del 26 de abril, otra vez 4 aviones vuelven atacar al Palacio Nacional y después bombardearon los campamentos 16 de Agosto y 27 de Febrero. Mientras la jefatura de la Policía Nacional ordenaba a sus policías en permanecer en sus precintos sin provocar a ninguno de los mandos. Esta neutralidad duro muy poco. Dos destructores y dos fragatas de la Marina de Guerra apuntaron sus cañones contra el Palacio Nacional bombardeándolo después que los aviones atacaron. El comodoro Francisco Javier Rivera Caminero, jefe de la Marina de Guerra, se aliaba a los militares de la Fuerza Aérea y el CEFA.
Civiles que se identificaban con los militares rebeldes en su mayoría miembros del PRD, partido del cual pertenecía Juan Bosch, y elementos de otros partidos más radicales de izquierda comenzaron a linchar en plena calle a todo aquel que ellos entendían que estaba en contra del motivo de la revuelta militar. Muchos civiles que se sumaron a las turbas aliadas a los rebeldes también lo hacían por la frustración que sentían en contra de estar oprimido por 30 años de dictadura y la carencia de libertades civiles de los gobiernos que siguieron la dictadura de Trujillo. Pero dos días de haberse iniciados los combates entre los militares dominicanos eran muy pocos los civiles que disponían de armamentos de guerra. Muchos civiles obstaculizaron el movimiento de policías y militares haciendo manifestaciones de grupos que eran repelidas a tiros. Los civiles comenzaron a ocupar los precintos policias y confiscar las armas de los policias.
Un hecho bastante lamentable fue el ataque que hicieron militares rebeldes al cuartel de policía de la avenida Bolívar. Uno de los tanques AMX-13 que estaban en el Palacio Nacional en poder de los rebeldes atacó el puesto policial. Sus cañonazos demolieron el cuartel causando la muerte a todos los policías dentro del edificio. Muchos civiles resultaron muertos en penal calle, algunos asesinados por los policias.
Inicios de los combates del Puente Duarte
Los rebeldes del "Campamento 16 de Agosto" transportaron dos piezas de artillería de cañones de campaña Krupp de 105mm emplazados en la parte occidental del Puente Duarte para impedir el refuerzo de los tanques y la infantería del CEFA entraran a la ciudad. La base aérea San Isidro esta a menas 15 kilómetros al este del Puente Duarte. También los rebeldes instalaron emplazamientos de ametralladoras de varios calibres detrás de vehículos que bloqueaban las calles.
Dos aviones Mustang F-51 atacaron la posición de la artillería y emplazamientos de ametralladoras de los rebeldes usando cohetes y dejando caer 4 bombas de 500 libras. Luego hicieron acto de presencia dos aviones Vampire FB50 repitiendo los ataques de los Mustangs. Los ataques de los aviones Vampire fueron más desastrosos porque estos estaban armados con cañones de 20mm. Las personas reunidas ahí corrían por salvar su vida, fue una masacre donde partes de cuerpos, cabezas, manos, brazos y piernas estaban repartidas por todo el lugar.
Cabe de destacar que en la parte oeste del Puente Duarte no había nada de edificaciones cerca solo las calles que se dirigían al centro de la ciudad y a Ciudad Nueva.
Cambio de mando en los rebeldes
Al llegar la noticia del ataque de los aviones en el Puente Duarte, el presidente provisional Molina Ureña, los dirigentes del PRD como José Francisco Peña Gómez y otros, junto a los coroneles Caamaño, Miguel Hernando Ramírez y otros oficiales rebeldes se encaminaron a la embajada norteamericana para entrevistarse con el embajador William Bennett para solicitar su mediación con los militares opuestos y lograr un cese de las hostilidades. El embajador se negó y se atrevió a pedir la rendición de los rebeldes. Los rebeldes abandonaron la sede diplomática, pero antes de irse Caamaño insulto al embajador. Después de la entrevista con el embajador Bennett, los líderes civiles de los rebeldes incluyendo el presidente provisional del gobierno llegan a asilarse en varias embajadas, dejando solos a los militares rebeldes en seguir la lucha.
La Batalla del Puente Duarte
Al caer la tarde del día 26 de abril una columna de 16 tanques L60 y AMX del CEFA cruzan el Puente Duarte y la infantería establecen posiciones defensivas en la parte occidental del rio Ozama para asaltar las posiciones rebeldes al otro lado del puente. La resistencia de los rebeldes fue mínima. Pero varios tanques fueron atacados por la muchedumbre usando cocteles molotov, otros se subían encima de los tanques; algunos tanques se retiraron pero otros penetraron dentro de la ciudad. Ahí cae herido el mayor Ramiro Matos Gonzales, quien comandaba a los tanques y estaba fuera de la torreta observando a los rebeldes.
Los tanques logran encaminarse a través de la ciudad, bajo una lluvia de cocteles molotov, botellas y piedras que le arrojaban los civiles. Los militares rebeldes disparaban contra los tanques sin hacer ningún efecto. Algunos tanques dispararon sus ametralladoras internas contribuyendo a mas muertos y heridos. Uno que otro tanques fueron rodeado por la muchedumbre y capturados.
Preparación para la segunda Batalla del Puente Duarte
El general Wessin había ordenado a Matos Gonzales a dirigirse dentro de la ciudad sin apoyo de la infantería, creyendo que los tanques solos iban a causar un pánico masivo entre los civiles. Wessin carecía de visualización táctica, no era un militar con conocimiento de estrategia y estaba al mando de esa unidad por casualidad del destino que no vale la pena especificar en este articulo pero leer el artículo publicado sobre el CEFA.
Parece ser que Caamaño reflexionó de su posición al caer la noche del 26 de abril. El coronel Hernando Ramírez se enfermó de hepatitis después de salir de la embajada norteamericana. Hasta ese entonces Hernando era el líder militar de los rebeldes no Caamaño. Después que Hernando Ramírez se enferma, Caamaño se reúne a los militares rebeldes para continuar la lucha. La noche del 26 de abril Caamaño asumió el liderazgo de los rebeldes y llamó al periódico El Caribe y dijo que Santo Domingo estaba bajo su control.
Caamaño y el capitán de navío Ramón Montes Arache, jefe de los comandos navales que recientemente se había integrado a los rebeldes junto a su grupo de comandos "Los Hombres Ranas", toman la decisión de defender el Puente Duarte. Ahí se decide entregarle armas militares a los civiles que estaban dispuestos a pelear. Muchos de ellos pertenecían a movimientos izquierdistas y comunistas, otros eran civiles que estaban ya cansados de vivir bajo la frustración de carencia de libertades civiles. Además se une al grupo del mando rebelde, el mercenario italiano y entrenador de los Hombres Ranas, Ilio Capocci.
Las fuerzas rebeldes se dividen en tres columnas, Caamaño, Capocci y algunos militares rebeldes juntos a civiles armados estaban en la primera columna, la segunda estaba Montes Arache al mando de su comandos y la tercera columna era dirigida por el coronel Fabio Chestaro, la cual tenía mucho civiles armados. Los rebeldes se agruparon en varias posiciones en la avenida Amado García Guerrero (hoy 27 de Febrero) en frente al puente. Los agujeros y cráteres de las bombas y cohetes de los aviones sirvieron a los rebeldes para atrincherarse y esperar al enemigo. Se usaron tambíen muchos vehículos como cubierta. Caamaño se destacó dirigiendo su contingente con mucha valentía, pero las acciones de comandos Hombres Ranas, bajo las ordenes de Montes Arache, fue el verdadero soporte del triunfo de los rebeldes
Los rebeldes estaban mejor preparado en resistir un avance del CEFA porque los soldados del CEFA solo tenían una opción a seguir que era cruzar el puente y avanzar hacia la ciudad. Los militares rebeldes planearon muy bien durante la noche y la madrugada sus posiones defensivas. Ilio Capocci y Montes Arache planearon la defensa de las posiciones de los rebeldes, Caamaño también contribuyo en el liderazgo de poner la resistencia de los rebeldes.
En la mañana del 27 de abril, a las 9:30, las tropas del CEFA lanzaron su ofensiva. Los rebeldes habían reinstalados los restantes cañones Krupp en el mismo lugar que fueron destruidos el día anterior. Estos cañones estaban al mando del teniente Pedro Elías Bisonó, quien había estudiado en el extranjero el uso de artillería en combate urbano. La infantería del CEFA atacó sin el apoyo de los tanques que habían atacado el día anterior. Después de más de dos horas de combate y de numerosas bajas entre ambas partes, las tropas del CEFA estaban exhaustas de avanzar y optaron por retirarse. Un grupo de Marinos que habían desembarcados en una embarcación de la Marina de Guerra en el Puerto de Santo Domingo, se habían sumado a los rebeldes y atacaron a los militares del CEFA en el costado izquierdo cerca de las plantas eléctricas de la zona del puerto. Los marinos habían traídos consigo ametralladoras calibre 30 y dos ametralladoras calibre 50.
Para las 1 de la tarde ya era evidente que los rebeldes habían triunfado. Algunos militares del CEFA se esparcieron en las calles adyacentes al puente y permanecieron aisladas ahí hasta que los paracaidistas norteamericanos ocuparon el Puente Duarte el 3 de mayo.
La razón del triunfo de los rebeldes en la batalla del Puente Duarte fue debido a la desorganizado asalto de las tropas del CEFA, y la dirección que tuvieron los rebeldes a resistir bajo las ordenes del coronel Caamaño, el coronel Marte Hernández, el capitán Alejandro Deñó Suero, el mayor Lora Fernández, el capitán de navío Montes Arache, el mercenario Capocci entre otros. El valor de los comandos navales también jugaron un papel de importancia y significó una clave del triunfo rebelde.
Los líderes de los rebeldes se agruparon a las 10 de la noche del 27 de abril en el patio de la Panadería Goyita (en la calle Arzobispo Noel y desde entonces el cuartel general de los rebeldes) a celebrar su triunfo proclamando "Dios, Patria y Libertad-Viva la República Dominicana". Ahí los mandos rebeldes deciden asaltar la Fortaleza Ozama donde estaba almacenado gran cantidad de pertrechos militares y se encontraban estacionados los Cascos Blancos.
Asalto de la Fortaleza Ozama última acción militar exitosa de los rebeldes
El 28 de abril los rebeldes ejercían el control de la ciudad pero el Palacio Nacional y los edificios del Congreso Nacional y varios edificios de las dependencias del gobierno en la zona de La Feria estaba en mano del Ejercito Nacional.
Casi todos los cuarteles policiales habían caído en manos de los rebeldes o de civiles armados. Ya para el 27 de abril, la Policía Nacional se había pasado al lado de los militares opuestos a los rebeldes. El jefe de la Policía Nacional,general Herman Despradel, al ver que los tanques del CEFA habían cruzado a la ciudad el 26, este erróneamente supuso que los rebeldes ya estaban vencidos.
A la 11 de la mañana del 28 de abril comenzó el asalto de la Fortaleza Ozama. El coronel Juan Lora Fernández comandaba las tropas rebeldes. Se uso un tanque AMX que con un disparo hizo un hueco en la pared de la fortaleza, y después el tanque penetró dentro del patio de la fortaleza seguido de las tropas rebeldes compuestas de militares y civiles armados. Muchos de los militares y los elementos de los Cascos Blancos aglomerados en la fortaleza cayeron masacrados a tiros; decenas de ellos optaron escapar nadando el río Ozama para dirigirse a la base naval de San Souci que está al otro lado del río. Los últimos emplazamientos de resistencia en la fortaleza cayeron finalmente. Decenas de policías y militares se rindieron, pero también los rebeldes fusilaron en el acto muchos de los que se rendían. Los rebeldes hacen 700 prisioneros y son paseados por las calles en sus ropas interior.

Intervención de los Estados Unidos llega el fin de la revuelta militar
La tarde del 28 de abril se crea la Junta Militar de San Isidro en la base aérea de San Isidro. Esta junta fue creada por iniciativa de la embajada de los Estados Unidos con la participación del encargado de la CIA para justificar la legitimidad de una intervención militar de los Estados Unidos. Los militares americanos fueron invitados por los desconcertados militares del CEFA y la FAD que veían el triunfo total de los rebeldes. Los altos mando militares de esos cuerpos militares se sentía incapaces de contraatacar la ciudad o defender la base aérea. Lloraron como niños al embajador norteamericano para que este intercediera afavor de su causa en Washington. La CIA sugirió que el general Wessin no estuviera a la cabeza de la junta y en su lugar estaba el coronel Pedro Bartolomé Benoit, un desconocido oficial para muchos dominicanos. Los otros miembros de la Junta Militar eran el capitán de navío Olgo Santana Carrasco y coronel del Ejército Nacional Enrique A. Casado Saladín. El coronel Benoit estaba presente en el Palacio Nacional negociando a favor de Wessin cuando el edificio fue atacado por los aviones el 25 de abril.
La razón publica presentada por el gobierno del presidente Johnson para justificar la intervención militar era "que comunistas habían tomado Santo Domingo" usando el conocimiento de conocidos comunistas entre la fila de los rebeldes. En verdad habían elementos comunistas dentro de los líderes civiles rebeldes pero la revuelta militar no tenía ningún carácter comunista ya que los militares rebeldes solo querían establecer la democracia constitucional del gobierno dominicano elegido en 1963; y muchos de los militares se vieron envueltos en el conflicto por pura casualidad. Además Caamaño tenía que asociarse con cualquiera que le diera respaldo, y los comunistas estaban más que dispuestos en asociarse en una lucha armada.
El día 28 de abril por la tarde unos 640 Marines tomaban las instalaciones del Hotel Embajador donde se habían hecho una evacuación de ciudadanos extranjeros el día anterior. También ocuparon todas las calles alrededor de la embajada norteamericana.
Durante la evacuación de extranjeros el 27 de abril solo habían dos policías dominicanos protegían a los diplomáticos norteamericanos que organizaban a los extranjeros abordar autobuses para ser transportados al Puerto de Haina donde habían desembarcado una compañía de Infantes de Marina norteamericanos desarmados para no provocar a los rebeldes. Ese día sucede un acontecimiento que significo mucho en la decisión de justificar la intervención militar norteamericana. Un grupo de jóvenes armados irresponsables entraron al hotel disparando sobre la cabeza de los extranjeros buscando a un oficial del gobierno que no estaba en ese lugar. Esta acción justificó a que la embajada norteamericana pidiera a Washington la intervención de los Marines armados que llegaron esa misma tarde en helicópteros. Los Marines comenzaron a evacuar el resto de los extranjeros desde el campo de polo del hotel usando sus helicópteros.
A las 2 de la mañana del 29 de abril aterrizaban los primeros aviones con elementos de la 3era Brigada de la 82da División Aerotransportada del Ejercito norteamericano. Unos 3,000 paracaidistas norteamericanos llegaron esa madrugada, tomando control por completo de la base.
Conclusión
Muchos consideran que a partir de la intervención militar de los Estados Unidos en el conflicto dominicano se torno en una guerra patriótica, pero esta clasificación es incierta porque el país no estaba sublevado y la gran mayoría de las unidades militares dominicanas se mantenían neutral en el conflicto salvo la Fuerza Aérea, el CEFA y algunos elementos de la Marina de Guerra; pero el resto del Ejercito Nacional estaba en espera de quien saliera vencedor de la revuelta militar. La participación de la Marina de Guerra dominicana en los primeros días fue simbólica. La Policía Nacional se mantuvo neutral en un principio pero luego a pasar los tanques del CEFA dentro de Santo Domingo el 26 de abril se pasó al lado de la Junta Militar de San Isidro.
Muchos militares de alto mando estaban resentido con el general Wessin. Los generales Feliz Hermida, jefe del Clan de San Cristóbal, el ex jefe de la Policía Nacional, el general Belisario Peguero Guerreo y el jefe del Estado Mayor del Ejército Nacional, general Salvador Montas Guerrero, odiaban el poder acumulado por Wessin. Además Wessin intimidaba a las demás unidades militares con el poder del CEFA. El CEFA controlaba el mejor armamento de las Fuerzas Armadas incluyendo todos los tanques y la artillería más moderna que disponía las Fuerzas Armadas.
A finales de 1964, los coroneles Caamaño yJosé de Jesús Morillo López intentaron forzar la salida de Belisario Peguero de la Policía. Belisario Peguero acuso a ambos oficiales de intentar matarlo; el presidente del gobierno Donald Reíd retiró a ambos coroneles de la Policía y los designó a ambos como cónsules en Kinston y Montego Bay en Jamaica. Ambos rehusaron. El comodoro Francisco Javier Rivera Caminero, jefe de la Marina de Guerra, quien se consideraba neutral entre la enemistad entre Wessin y Belisario Peguero, encarceló a los dos coroneles para que no fuesen tocados por Peguero. Luego el general Wessin les dio protección y les restituyo sus rangos y asignó a Caamaño a la Fuerza Aérea y a Morillo al CEFA, jefe de la unidad del CEFA en el Palacio Nacional (15 de febrero de 1965). Este desafío de Wessin aumentó la ira del jefe de la Policía. Pero cosas de la vida, Caamaño y Wessin terminaron siendo enemigos cuando Caamaño asume el control de las fuerzas rebeldes.
Morillo López fue reintegrado al Ejercito Nacional el 31 de octubre de 1965 como Inspector del Estado Mayor y 20 días después fue nombrado como jefe ejecutivo del Aeropuerto Internacional de Punta Caucedo (Aeropuerto Internacional Las Américas). Este no había pasado al lado de los rebeldes lo cual era suficiente aceptable para llegar a ser nombrado Jefe de la Policía Nacional el 10 de febrero de 1966. Duro en esta posición hasta que fue nombrado por el presidente Balaguer como agregado militar en México en 1966.
El general Peguero fue reemplazado como jefe de la Policia Nacional por el coronel Herman Despradel Brache en enero de 1965 por intervención del general Wessin. Luego Despradel es asentido a general días después por el presidente. Esto contribuyó a las reciñas existentes de los militares en contra Wessin y el gobierno. El Clan de San Cristóbal y el Grupo del general Imbert Barreras tuvo un papel importante en el golpe de estado del 24 de abril (al comienzo).
El único grupo "comunista" que se involucro a favor de los rebeldes desde el mismo 24 de abril fue el Movimiento 14 de Junio, los demás grupos comunistas se integraron después del 26 de abril.
El 26 de abril, las tropas de San Cristóbal al mando del general Salvador Augusto Montas Guerrero ocupa el Palacio Nacional pero no ayudan a Wessin a acabar a los rebeldes en el Puente Duarte. Las tropas del Grupo Imbert se quedaron también al margen esperando ver a Wessin lanzar su tropas contra los rebeldes. Entre las tropas del general Montas estaban el nuevo Batallón de Montaña entrenados por las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos. Este batallón ocupó los edificios del Congreso y agencias del gobierno en la zona de la Feria el mismo 25 de abril.
El coronel Caamaño después del triunfo del Puente Duarte no demostró ser un estratega militar como muchos dominicanos creen, pues todos los ataques que este planeo como líder de la rebelión resultaron en fracaso. El ataque a tomar el Palacio Nacional el 19 de mayo fue un ejemplo de esto y la ofensiva rebelde hecha el 15 al 16 de junio ocasionó que los soldados norteamericanos y brasileños avanzaron dentro de las líneas rebeldes perdiendo más de la mitad de su territorio que apena un día antes Caamaño se había negado dar a los norteamericanos. Los rebeldes tambien perdieron el Hospital María Auxiliadora.
En el ataque del Palacio Nacional del 19 de mayo, Caamaño perdió casi más de la mitad de sus líderes civiles y militares, incluyendo al mercenario Capocci, y el coronel Fernández Domínguez, oficial que había organizado el Movimiento Pro Bosch quien había recientemente llegado al país disfrazado desde su exilio en Chile.
Hay evidencias históricas que el asalto norteamericano y brasileño del 15 de junio fue provocado por varios "comandos" rebeldes por ordenes de Caamaño. El lider rebelde queria ganar una mejor posición en las negociaciones y hacer ver ante la opinión publica internacional a las tropas norteamericanas como agresores. Caamaño logró este último objectivo pero las perdidas de las calles que estaban en sus control pusieron al movimiemto rebelde en posiciones menos favorables en las negociaciones.Las preciones hechas por los acontecimientos que siguieron hicieron capitular el movimiento rebelde aceptando las condiciones impuestas por los Estados Unidos que culminó con el gobierno provisional del Dr. Gracia Godoy y elecciones libres en 1966.
El poco sentido de estrategia militar causaron la muerte del coronel Caamaño en 1973. Caamaño junto a un puñado de 8 guerrilleros comunistas intento hacer una guerra de guerrilla pensando que iba a causar un levantamiento del pueblo contra el gobierno de Joaquín Balaguer. En 1973 la sociedad dominicana estaba en pleno apogeo económico y los aires revolucionarios ya habían pasado a la historia. Caamaño fue capturado herido y luego fusilado por ordenes de antiguo compañeros de la Academia Militar quienes ocupaban ahora cargos de importancia en las Fuerzas Armadas. Hoy en día Caamaño es glorificado como un mártir y héroe nacional. Pero la verdad se tiene que decir para el conocimiento de la historia.